Cómo crear una propuesta web atractiva paso a paso

04 abril, 2022
Propuesta Web Modular Ds

No vamos a engañar a nadie, escribir y preparar propuestas no es el trabajo preferido de los que nos dedicamos al mundo digital.

A unos nos gusta diseñar para que la experiencia de usuario y la identidad visual de una web sean perfectas, a otros, programar o maquetar para construir esas webs y que todo funcione como debería.

Sin embargo, algo con lo que tenemos que lidiar para que nos permita hacer nuestro trabajo es la venta o negociación con un potencial cliente. Y para eso, crear una buena propuesta web puede ser clave si queremos cerrar el trato.

En este artículo, vamos a contarte los contenidos fundamentales que debe tener tu propuesta web y cómo plantearlos para que sea atractiva y aumente al máximo tus posibilidades de éxito.

¿Qué es una propuesta web?

Normalmente, una vez que has hablado con un potencial cliente sobre un proyecto, este te pedirá que le mandes una propuesta o documento resumiendo lo que habéis hablado y las condiciones que le ofreces para trabajar juntos.

Esto no quiere decir que te vaya a contratar sí o sí, y en ocasiones, empleamos tiempo en hacer una propuesta para que luego ese cliente acabe eligiendo a otro profesional. Por eso es fundamental crear una propuesta web que destaque.

En ella debes cubrir desde las necesidades del cliente, las especificaciones técnicas del proyecto, los tiempos que se manejan y, por supuesto, el precio del servicio. Todo además de posicionarte como la mejor opción para el trabajo.

En resumen, una propuesta web es un documento que te ayudará a vender tus servicios a potenciales clientes una vez que has tenido un primer contacto con ellos. Y por tanto, es algo clave que deberías tener bien trabajado.

Guía para crear una propuesta web irrechazable 

Antes de comenzar debemos mencionar que una buena propuesta web debe incluir la información que el cliente espera y que te ayudará a cerrar el trato, pero no demasiada como para que se lo tenga que pensar dos veces antes de leerla.

También deberá estar escrita de manera que le surjan las menos dudas posibles y con el objetivo de evitar confusiones con palabras técnicas o ambigüedades que puedan dejar cosas en el aire.

Dicho esto, vamos allá con los contenidos fundamentales que deben aparecer en tu propuesta web:

1. Identificación del problema

Esta parte es la más importante de todo el proceso. Después de haber escuchado al cliente debemos plasmar sus necesidades en el documento.

Mostrar claramente el problema al que se enfrenta con su negocio o mencionar alguna oportunidad que puede estar dejando de lado por su presencia online actual puede ser un valor diferencial para que este se decante por tu producto o servicio cuando estás ofreciendo una página web.

De este modo serás capaz de demostrar que entiendes a la perfección cómo funciona su negocio, así como la forma en la que podrías solucionar los problemas que se han identificado previamente en su página web y sus necesidades.

El cliente potencial comprenderá que somos una empresa seria y le haremos sentirse seguro.

2. Solución propuesta

En este punto tenemos que explicar lo que vamos a ofrecer y su impacto positivo en el funcionamiento del negocio. Esto es lo que realmente le interesa al cliente potencial.

Desde el diseño web hasta el desarrollo, pasando por otros añadidos como puede ser posicionamiento SEO o marketing de contenidos para intentar generar marca y tráfico..

Si somos capaces de transmitirlo en términos de negocio, y no solo técnicos de diseño o desarrollo será un punto positivo para que el cliente entienda realmente los beneficios.

Por ejemplo, explicando que a través de un nuevo diseño web más moderno y alineado con su identidad corporativa mejoraremos la confianza y la experiencia de usuario, lo que se traducirá en un incremento de la tasa de conversión.

Es importante en esta parte definir bien las tareas y trabajos incluidos en el proyecto para evitar problemas a futuro de “yo pensaba que esto me lo podrías hacer, que estaba incluido, etc…”. Todos hemos tenido algún cliente así. Mejor cubrirse las espaldas.

3. Plazos y estimación del tiempo

Aquí plasmaremos el plazo de tiempo estimado que emplearemos para realizar el proyecto, dividido normalmente en las diferentes fases que marquemos.

En estas fases iremos presentando pinceladas como el diseño web para ir recibiendo feedback y posibles correcciones por parte del cliente en el caso de que acabe realizando el proyecto con nosotros.

Hay que tener en cuenta que hay fases que requieren más tiempo que otras y eso debe quedar reflejado.

También es importante aclarar que el proyecto depende también de todo el equipo implicado, incluido EL CLIENTE, que suele ser el que más tarde en pasar sus imágenes, vídeos, documentos… ¿Te suena no?

Por eso es imprescindible enumerar los materiales y procesos de trabajo que serán necesarios a lo largo del flujo de trabajo (edición de imágenes, textos, etc.), así como los contenidos y especificaciones que requeriremos por parte del cliente u otros profesionales.

4. Presupuesto del proyecto

Una buena práctica es, en la primera toma de contacto con el cliente potencial, preguntar acerca del presupuesto total que dispone para realizar el proyecto.

Casi ningún cliente te contestará y a muchos profesionales les da miedo hacer la pregunta, pero si consigues una cifra será mucho más fácil hacer una propuesta que se adapte a sus posibilidades. Y es que, como sabemos, hay muchas maneras de hacer una web.

En caso de no tener una respuesta, una técnica muy usada por profesionales es el ofrecer 3 planes diferentes dependiendo de las funcionalidades que se incluyan.

Por ejemplo, una propuesta básica donde se hará el diseño y el desarrollo de la web en WordPress, una intermedia donde se añadirá el diseño de logotipo y se realizará un trabajo de SEO (keyword research) y una más premium incluyendo un sistema de pagos online (ecommerce).

Siempre indicando al cliente que el trabajo que se va a hacer es completamente escalable y, en caso de elegir el primer o segundo plan, a futuro se podrían implementar las funcionalidades del tercero.

En caso de que el proyecto cuente con diferentes partes y solo ofrezcamos un presupuesto, es conveniente desglosar el presupuesto de cada una de ellas. Para que el cliente potencial tenga un conocimiento claro de los costes de cada fase y mostrar así que el presupuesto es justificable y razonable.

5. Mantenimiento | El gran olvidado

Si la propuesta que estás haciendo es sobre una web, no te olvides de incluir y hablar con tu cliente una sección sobre la importancia del mantenimiento para webs de WordPress u otros CMS y el plan que le ofreces para encargarte tú de esas tareas.

Si consigues cerrarlo en este momento será mucho mejor que una vez acabado el proyecto de diseño de la web cuando el cliente piensa, debido a su desconocimiento, que como la web ya está hecha no debe pagar nada más.

6. Propuesta de valor  |¿Por qué tú?

Podemos decir que quizás esta es una sección opcional en tu propuesta o que no tiene un orden establecido. Podría ir al principio o al final.

Se trata de una explicación breve pero concisa de por qué tú o tu empresa sois la mejor opción para el proyecto. Las habilidades que tenéis, los proyectos que habéis realizado (con referencias directas a ellos) y, también importante, como es trabajar contigo.

6. Llamada a la acción 

Por último, siempre se debe acabar con una llamada a la acción clara para los siguientes pasos si el cliente decide trabajar contigo, con el objetivo de no generar obstáculos y agilizar el proceso de decisión.

¿Vas a hacer una reunión con él? ¿Quieres que te llame? ¿Firmaréis un contrato? Aprovecha el momento en el que acaba de descubrir que tu propuesta es la adecuada para cerrar el trato y poder hacerte con el proyecto.

En muchos casos el incorporar un sistema de firma y pago online (quizás de una primera parte del proyecto) es la mejor manera de agilizar el proceso.

BONUS: Envía tu propuesta en formato web

Qué mejor manera de demostrarle a tu potencial cliente que eres la persona adecuada para realizar su proyecto web que enviándole tu propuesta en una página accesible desde cualquier dispositivo (ordenador, tablet o móvil) con el simple click de un enlace y sin tener que descargar nada.

Podrás además trackear con Google Analytics si ha visto la propuesta, cuántas veces lo ha hecho y editarla si te has confundido en algo sin reenviarle ningún documento.

Pero sobre todo, te diferenciarás del 99% de profesionales web que todavía no hacen esto.

Conclusión

Una propuesta de desarrollo web debe estar muy bien argumentada y definida para que un cliente la acepte. Por muy buen profesional que sea un diseñador o programador, si no es capaz de dar respuesta a las necesidades del cliente en un documento que sea fácil de entender, podría perder gran parte de sus proyectos antes de empezarlos.

Por eso, también te recomendamos que una vez que crees una propuesta con la que estés cómodo, hagas de ella una plantilla para usar de base con el resto de tus clientes.

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